Ana y Roberto se dieron el sí quiero un 16 de septiembre en Calahorra (La Rioja). Allí fue donde primero fuimos al encuentro del novio, tranquilo y sonriente nos esperaba para empezar a prepararse. ¿Corbata verde o roja? Creo que era la primera vez que no tenían pensado al milímetro su vestimenta. Tras Roberto nos dimos un paseo hasta la casa de Ana. Perfecta y vestida con una bata de raso nos esperaba para empezar el ritual junto a sus padres y su hermana. Colgado de una percha personalizada estaba su vestido, con cola, sencillo pero con unos detalles a la espalda que lo hacían diferente. Cuando parecía que ya estaba lista llegaron para sorprenderla dos amigos del novio que le entregaron un ramo de flores y le leyeron un pequeño texto y a partir de este momento las emociones se fueron sucediendo.
La ceremonia se celebró en la catedral de Santa María de Calahorra, un dúo de violín y piano erizaban la piel de más de uno con la triunfal entrada al altar. Sonrisas, lágrimas y bendiciones muy especiales formaron parte de esta boda.
Y tras los nervios del sí quiero celebraron la fiesta en el Restaurante Maher, en Cintruénigo (Navarra). No faltaba detalle, los novios habían pensado en todo incluso en uno de los bailes más trabajados que hemos visto en estos años.

Gracias por compartir con nosotros vuestro gran día, no lo pudimos pasar mejor.





